martes, 2 de abril de 2013

De Chile para el mundo...


Pocas veces se vio a dos chilenos disputando cuartos de final de la Champions League. O a decir verdad nunca se había concretado aquello. Por un lado, Alexis Sánchez fue trascendental en el empate del Barcelona ante el PSG. Y por contraparte, Arturo Vidal fue uno de los puntos rescatables en una opaca presentación de la Juventus en Alemania.

Oriundos de barrios humildes y miembros de familias de escasos recursos, hoy se encuentran en la cúspide del fútbol mundial. Algo impensado hace 20 años. Con el tiempo, uno ha ido perdiendo la capacidad de asombro, pero que dos compatriotas (en rigor 3, si consideramos a Isla) formen parte de los mejores equipos del planeta es algo que nunca se había visto a lo largo de la historia del balompié nacional.

Retrocedo en el tiempo y lo más parecido a esta situación ocurrió a fines de los 90. Iván Zamorano militaba en el Inter de Milán y la Lazio contaba con Marcelo Salas entre sus filas. A pesar de que el temuquense jugó en una época dorada para el cuadro romano, en la cual ganó scudettos y traía figuras de la talla de Juan Sebastián Verón y Pavel Nedved, el club capitalino no pertenece al selecto grupo de los más avezados de Europa. Por lo tanto, Zamorano era el único representante nacional que militaba en un peso pesado del viejo continente.

Hoy, Arturo Vidal es amo y señor en el mediocampo de la Vecchia Signora. Vemos como semana a semana, el chileno redondea actuaciones sobresalientes y provoca el interés de instituciones como el Real Madrid y el Bayern Munich. La prensa lo alaba y es considerado uno de los mejores volantes de la actualidad.



Si bien Alexis no pasa por un buen momento en Cataluña, su llegada a Barcelona vino a romper hitos: nunca un chileno se había calzado la camiseta blaugrana. El tocopillano podrá contarle a sus nietos que gritó goles en el Camp Nou y que compartió ataque con Lionel Messi, uno que seguramente va camino a ser el mejor de la historia. Anécdotas, que hace 20 años atrás, un futbolista de esta parte del mundo no hubiese relatado.

La globalización, la tecnología y las comunicaciones han sido factores para que compatriotas vayan a probar suerte a las ligas mayores. Hoy haces un gol maradoniano y ya hay representantes que te ofrecen suculentos contratos. Este avance permite que hombres no precisamente tan dotados, como el caso de Iturra en Málaga, y de cuantos otros, recalen en equipos que antes sólo podían ver a través de la televisión.

Probablemente, en un futuro, Chile incrementará el número de jugadores exportados a las principales ligas del orbe. Pero en mi opinión, lo mejor para el futbolista nacional es consolidarse de buena forma en el concierto local, para así evitar casos como el de Junior Fernándes, jugador que tuvo apenas 6 meses buenos en la U y que en el Bayer Leverkusen ha pasado más tiempo en la banca que en el campo de juego.

Nunca estaremos al nivel de los argentinos y brasileños (e incluso uruguayos), pero ya tener representantes en la élite del balompié mundial habla de que ya no somos mirados en menos como antes. Quizás en un par de décadas se hablará del chileno que más veces ganó la Champions League o el que más goles ha anotado en el mismo certamen. Sólo el tiempo lo dirá...





2 comentarios:

  1. Buena columna Martín.. Como tu dices, gracias a la globalización hoy en día ocurren cosas que nunca hubiésemos pensado, como que Audax le pudiera vender un jugador directamente al Chelsea por ej. Hay todo un debate en cuanto a la conveniencia de que los jugadores emigren tan jóvenes a Europa. Por un lado están los que piensan que deben quemar todas sus etapas en Chile e incluso pasar por Argentina o Brasil antes de cruzar el charco. Casos como Salas, Alexis o Medel parecen dar razón a esa postura. Por otro lado están los que piensan que mientras más joven emigre el jugador, es mejor en cuanto a la posiblidad de desarrollarse como jugador del biotipo europeo, tales son los casos por ej Luis Jiménez o Jaime Valdés.
    Yo estoy por la primera, ya que creo q además de exportar valores más maduros, tanto futbolística como sobre todo emocionalmente, ya que sabida es la fragilidad de jugador chileno (hay un montón de casos que van y vuelven a los 6 meses) tenemos la posibilidad de disfrutar mayormente a nuestras figuras y no devaluar el campeonato, como pasó en Argentina, donde el éxodo de jugadores a tan temprana edad y sin consolidarse hizo que el nivel del torneo bajara infinitamente.
    Creo que las partidas de jugadores tan jóvenes como Henriquez, Ravello, Rubio o Magnasco, sin consolidarse del todo en sus clubes y dejando a todos con la sensación de que se fueron demasiado temprano, puede ser un ápice de lo que se viene.

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    1. Buen apunte la venta de Di Santo. Creo que nunca un equipo chico había vendido a un jugador a Inglaterra. Y lo de Argentina es una realidad, el éxodo de jugadores ha producido una crisis que se denota en su devaluado campeonato y también en las series menores del seleccionado.

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